
Después de un viaje absurdamente largo de 2 días, con contractura de rodilla y con una infección en la guata terrible, que no se de donde chucha saqué, llegué de mis desmerecidas vacaciones de Bariloche, que ya había visitado en otras 4 ocasiones, pero pareciera que cada vez son peores.
Primera vez que siento que las vacaciones son como una carcel, onda, uno tiene tantas cosas buenas aqui en esta agobiante capital del mal, y te llevan a un pueblo culiao a la cresta y mas helado que E. Frei.
Nada demasiado nuevo que me vuele la cabeza, mareos continuos por el largo tiempo que estuve en curvas brígidas, mientras ibamos a conocer villas, pueblos y weás inútiles, como siempre.
Y eso, hubo cosas buenas, pero no las diré, porque sencillamente no me interesa. Ahora llegué vomitando bilis y comiendo comida de enfermos ¿rico? exquisito, después de comer por 10 días seguidos papas fritas al almuerzo y a la cena.
El problema mas grave de todo, es que llegue mas desganado que nadie, ninguna intención de actualizar el blog, ni subir discos, ni dormir, ni descansar, ni ser chistoso, ni leer otros blogs mejores que este, lo único que me haría sentir como el mas pulento del mundo sería recuperarme de el dolor de guata infinito que tengo, y recuperar mi vida ociosa de siempre.
Esto salió como un relato personal y fome, una pena.
PD: Aguante Musimundo, aguante el capitalismo.
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