15/3/10

#20 Súper metro


Hoy, lamentablemente, me llegó inspiración. Soy un caminante sin camino, y prefiero 128949 veces mas caminar a casa aunque me demore cerca de 20 minutos mas que subirse a la horrible locomoción colectiva, pero por una cosa del destino hoy necesité de esos 20 minutos, y me dolió.

Santiago YA es una ciudad atestada de gente, recuerdo cuando estaba en febrero en nuestra hipervalorada capital, con la mitad de la gente vacacionando, todavía estaba lleno de gente en todos lados ! de donde chucha salen, ni idea, pero es asqueroso ver a tanta gente junta en todos lados.

Imagínense ahora que, como bien nos recuerda el dueño de la pinta mas pulenta del mundo, Fernando Larraín, toda la gente sale de sus madrigueras y empieza a sofocar esta asquerosa ciudad, con sus tacos infernales, filas en la locomoción, y la incapacidad de tomar en las plazas tranquilo.

Ahora, trasladen eso al transporte público, pónganse en mis zapatos de un caminante que sufre un mini claustrofobismo y métanse a un vagón donde la densidad es de 15 personas por metro cuadrado, que asco.

Pero eso no es lo malo, porque apenas llegas a la estación ya te das cuenta de la estupidéz de la gente. En Salvador, hay una fila como de 20 personas para cargar bip, boleto o la weá que sea, y uno como tan weón no es, da media vuelta a la caja, y encuentra las cajas con 3 personas, Por que ? porque la gente es weona.

Luego de colarme en la fila y conseguir marcar mi TNE con el torniqueto (Cosa que tuve que gastar $300, porque mi pésima suerte me había dejado un saldo de $120), bajé al andén detrás de una vieja de mierda mas lenta que río de saliva, se me fueron como 3 metros en la pura escalera. Conseguí bajar al andén y cuando llegó el metro, veo una de las peores cosas del chileno, ser apurado en todo. Una mina super linda bajaba del metro y un viejo culiao pasado a prole entró como caballo y le pegó un empujón que debido a su hermosura evitó sufrir una caida, cosas de wachitas ricas.

Ya definitivamente arriba del tren, me acordé el por qué recomiendan llevar un ventilador personal en el metro... UN CALOR CULIAO, insoportable, era como estar dentro de un horno, pero en vez de calor botaba olor a axila, horrible.

Por suerte solo era una estación hasta el transbordo en Baquedano, después de refrescarme un poco en esos ventiladores que botan aguas servidas, de nuevo lo mismo: La gente apurona atropelladora, olor insoportable y calor destructor... Pero había algo mas, el metro como estaba mas lleno aun, le dio un plus: La inmovilidad, que weá mas asquerosa, mueves el brazo y le tocas el culo a una mina, mueves la pierna y le pegas un rodillazo en locico al idiota que está sentado, te acomodas un poco y le pegas un codazo a la mina mas rica del vagón, una mierda... hasta que te bajas y despues de patear unas cuantas canillas por fin logras salir de ese infierno llamado transporte público.

Eso para continuar el fresco camino hasta casa...


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